La presencia de caracoles mutantes violadores asesinos del espacio, se normaliza.
Cornudos, babosos y arrastrados… la integración está asegurada.
El 10 de junio, un enorme caracol del tamaño de un autobus ingirió el edificio de nuestra redacción. En aquel entonces pensamos que todo estaba perdido (nuestros imacs, nuestros sofás, Puri, la secretaria con problemas de audición…).
Nuestro temor se desvaneció cuando, despues de la invasión y de la destrucción, la normalidad volvió a nuestras vidas.
Los caracoles mutantes violadores asesinos del espacio han demostrado, pese a su (discúlpenme la ocurrencia) mala baba, ser unos excelentes vecinos.

Una vez ha concluido la conquista del mundo, Carpanta, el portavoz de estos seres, afirma que únicamente pretenden integrarse con nosotros y disponer de un hábitat donde vivir tranquilos como dueños de la Tierra.
Un amplio sector de la población, sin embargo, es contrario a esta pretendida armonía:
El foro de la familia, en calidad de juez de la sociedad, afirma que unos seres 100% hermafroditas pueden acabar con el concepto de familia-como-dios-manda y destruir la moral social.
El foro de especuladores inmobiliarios, por su parte, no acepta que puedan tener su propia solución habitacional a cuestas. Sin embargo, ya se han establecido acuerdos para un intercambio de tecnologías e infraestructuras con el fin de solucionar esta situación.
La clase política ya se ha pronunciado al respecto, es decir, como si no hubieran dicho nada.

Nosotros, por nuestra parte, ya disponemos de nuevas instalaciones en el mejor albergue de Guadalafuá, con WiFi y todo, oiga, y volvemos dispuestos a seguir contando todo lo que a usted le interesa.
De nada.





Fotre Dani quina por això dels caragols.
;-)
Comment por JM — 13 / 7 / 2005 @ 11:46
^_^’
Comment por jamonyorker — 16 / 7 / 2005 @ 01:35
Oye, estás muy mal, jajjaja.
Comment por nauj27 — 25 / 7 / 2005 @ 13:13
hahaha
vas bé primo ;D
Comment por an-arxes — 28 / 7 / 2005 @ 01:37